
Querida Nicaragua: Antes de comenzar quiero enviar un efusivo saludo de felicitación al periodista Carlos Fernando Chamorro, quien se ha hecho merecedor del premio María Moorse Cabbot 2010, que otorga la Universida de Columbia en Nueva York. Es un reconocimiento a Carlos Fernando por su verticalidad, objetividad y valentía en su lucha por los principios democráticos, por la verdad, la honradez, el buen gobierno, la honestidad administrativa que debe ser la norma de la administración pública.
Este premio honra a Nicaragua y al periodismo nicaragüense. Es el mismo que recibió su padre, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal en 1977, cuando precisamente luchaba en contra de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle y denunciaba la corrupción generalizada de aquel régimen.
Nicaragua tiene una larga trayectoria en su lucha por la libertad de expresión, la que ha dejado luto, dolor y muerte en muchos hogares.
Nuestros presidentes han tenido la mala costumbre de enamorarse de la silla presidencial y hacer todos los esfuerzos por quedarse en ella, inclusive violando todas las leyes. Sería larguísimo enumerar uno a uno los momentos de la historia en que han ocurrido este tipo de desgracias que no han permitido una alternabilidad en el poder que evite la instauración de dictaduras que impiden el desarrollo armónico de la nación.
Todos los países civilizados y que gozan de un alto porcentaje de alfabetización real, de instrucción general, lo han hecho a través de gobiernos democráticos que comienzan y terminan sus períodos cumpliendo un plan nacional de desarrollo que continuará ejecutando el gobierno que le suceda en el mando, elegido naturalmente por el voto popular y en elecciones libres, sin trampas y sin fraudes.
Es por esta simple y grandiosa conquista que ha luchado el periodismo nacional durante largos años junto con los heroicos hombres que han tomado el camino de las armas como última alternativa. Toda nuestra historia está llena de luchas con la espada y la pluma, hombres que han tenido que tomar las armas, otros que han luchado a pluma limpia y otros que han luchado en ambos sentidos como lo hizo el mártir y héroe Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.
El periodismo libre tiene la obligación de luchar todos los días por la libertad de poder decir aquello que los gobiernos quieren ocultar. Es el periodismo libre el que puede lograr que Nicaragua se enrumbe por la vía de la democracia, creando un plan de gobierno nacional de largo plazo que sea respetado por todos los gobiernos que vayan surgiendo de elecciones libres.
Costa Rica lleva sesenta años de realizaciones en beneficio de su pueblo. Cada gobernante electo por cuatro años, respeta lo que ha hecho su antecesor, continúa desarrollando todos los planes forjados con anterioridad por los hombres que le precedieron en el gobierno.
Es por esto que en Costa Rica sobra el trabajo, inclusive para los nicaragüenses que diariamente deciden irse a trabajar al hermano país del sur. Y es por eso que a ningún costarricense se le ocurre salir de su país para ir a buscar trabajo a los Estados Unidos o a cualquier otro país.
Esa es una hermosa conquista de la que pueden enorgullecerse nuestros vecinos a quienes deberíamos imitar.
La libertad de prensa puede lograr cambiar la manera de gobernar de nuestros políticos. El buen uso de la libertad, sin gritos ni estridencias, buscando informaciones fidedignas, averiguando los desaciertos y corrupciones de los funcionarios y publicando la verdad de los hechos a pesar de todas las amenazas, puede ir forjando nuevas maneras de gobernar. Por eso es valiosa la lucha de periodistas como Carlos Fernando Chamorro, quien con toda justicia ha sido nominado para recibir el premio María Moorse Cabbot 2010 y a quien reiteramos nuestra mas sincera felicitación.
Fabio Gadea Mantilla
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