domingo, 10 de abril de 2011

La mirada de monseñor Romero en 400 fotografías




San Salvador.- “Es una cápsula de tiempo”, dice Carlos Henríquez Consalvi, cuando se refiere al hallazgo de las400 fotografías que pertenecieron a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, y que una señora mantuvo guardadas desde hace “veintitantos años en la oscuridad de un ropero” y que ahora han visto la luz, recuperados sus colores, en forma de exposición.

Henríquez Consalvi, director del Museo de la Palabra y la Imagen (Mupi), no esconde su emoción al contar cómo recibieron esta “cápsula de tiempo”. Las fotografías se las entregó Romero a Santos Delmi Campos viuda de Cabrera. “Yo sé que usted me va a cuidar esto, porque usted es muy cuidadosa con las cosas”, dice la señora que le solicitó monseñor, y le entregó un cofre. Ella lo guardó y cuidó. El año pasado se lo entregó al Mupi, con igual recomendación.

Gracias a las mimosas manos de niña Santos Delmi (aquí a las doñas les dicen niñas) ahora se puede observar fotografías inéditas de un joven Romero y de actividades que él mismo fotografió. En las fotografías se observa a Romero “en las comunidades, con los presos, los enfermos, sus viajes al exterior. La otra faceta que se revela es que monseñor tenía un ojo fotográfico muy agudo, y sus fotos tienen una composición perfecta. También llama la atención los sujetos que fotografía: temas históricos, niños, niñas; hay mucha fotografía con valor etnográfico, por ejemplo, cómo se vestían en la época nuestros campesinos, usando las cotonas; la reconstrucción de la catedral de San Salvador”, explica Henríquez Consalvi, mejor conocido por su seudónimo, Santiago.

¿Cómo ocurrió esto? La anécdota es reveladora. El hallazgo se produjo el año pasado cuando el Mupi puso un anuncio en un periódico conservador, un periódico contrario a la figura de Romero, (cosa que nunca habían hecho), avisando de la celebración del aniversario del monseñor del año pasado. Y Santos Delmi no lee más que ese periódico. “A las nueve de la mañana de ese mismo día se presentó en nuestras oficinas con el recorte del periódico y con el cofre con 400 fotografías inéditas”.

“Durante un año hicimos un trabajo muy meticuloso, escaneando una por una cada fotografía y proceder a la corrección de color. Esto estaba en diapositivas kodachrome. En la medida que íbamos escaneando y corrigiendo nos encontramos con un monseñor Romero desconocido, porque es una etapa que estuvo fuera de los focos mucho tiempo”, narra.

Ciertamente son de gran valor etnográfico, se observan los ritos de la primera comunión, niños, niñas, él se dejaba fotografiar con las familias enteras.

“Lo que pasa es que monseñor en esa época asistía al seminario de San Miguel y varios colegios estaban ligados a su labor. Entonces todos esos grupos son de colegios que hacían la primera comunión. Y como casi siempre, en cada visita como cura llegaba la familia, le llevaba a los niños”.

Con estas fotografías ¿qué cosas se reafirman sobre Romero y qué otras son novedosas?.

“Hay una cosa importante: si vos ves un poco las 400 fotografías empiezas a ver que hay elementos que echan por tierra, un poco, la tesis de que monseñor Romero tuvo una conversión tardía hacia la opción por los excluidos. Vos ves que desde muy joven su preocupación eran las enfermas en los hospitales, las comunidades campesinas urbanas, los presos hacinados en las cárceles. Quien sea historiador puede hacer lecturas interesantes que echan por tierra ese mito: ¿que fue una conversión, tres años antes por la muerte de un sacerdote amigo suyo? No, (en las fotografías se observa que) es un proceso de sensibilización y humanismo de monseñor Romero”.

¿Vos observás esa continuidad en las 400?

“Ver esas 400 fotografías es una navegación por un proceso humanista y de justicia encarnado en el pensamiento de monseñor Romero que fue madurando con el tiempo, pero que desde siempre estuvo”.

Ciertamente el país está haciendo arqueología con Romero, poco a poco surgen nuevas informaciones, y ahora, tal y como decís, con esta cápsula de tiempo…

“Estuvieron en la oscuridad en un closet durante treintaytantos años y llegaron aquí por la coincidencia de haber sacado en un periódico el anuncio, que si no se saca, la señora no lee otro periódico. Quizá no hubiera llegado. Una serie de coincidencias. Para mí representa un hallazgo, es una cápsula de tiempo. Una cápsula de tiempo que como sabemos son mensajes que se entierran en el presente en un recipiente para trasladar al futuro señas de identidad, mensajes. Para nosotros es una cápsula de tiempo que monseñor Romero nos entrega en un momento en el que el país está revalorizando su papel como conciencia crítica de la nación, que sectores que antes lo adversaban, editorialistas de derecha empiezan a colocar a Romero en un sitial histórico, en un momento de revalorización y de lectura”.

Además en un momento histórico tan importante para el país.

“Es una cápsula que trae de nuevo su imagen y su voz más contemporánea, por ejemplo, cuando habla sobre la unidad nacional. Es que son mensajes para esta sociedad, y para la sociedad del futuro, en un momento en el que la sociedad trata de pintarse los mapas de hacia dónde vamos, qué tipo de sociedad queremos, si es de justicia y equidad o es otra cosa”.

¿Habrá más por ahí? ¿Qué dice la señora que cuidó tan bien estas fotografías?

“Ella está muy emocionada, feliz. Monseñor iba a comer frijolitos a su casa, su marido era seminarista. Es una señora normal. El material lo tiene ella, yo he querido que las conserve. El material digamos ya está salvado, ya lo guardamos, y lo estamos exponiendo”.

El Museo de la Palabra y la Imagen (Mupi) es uno de esos sitios únicos y originales de El Salvador. Y de visita obligada para quien quiera enterarse de dónde vienen sus gentes y lo que han vivido. Se dedica a recuperar la memoria histórica y popular. Es una institución reconocidísima, y ha ganado varios premios, el último fue el Premio Príncipe Claus de Holanda. Trabajan con comunidades. Esta exposición de Romero la tienen expuesta en cuatro lugares, la dejan 10 días, pasan películas y hacen cine fórum. También está expuesta en el Museo de Antropología (Muna). Su próximo trabajo va dirigido a la gente más joven: van a hacer un cómic contando quién es Monseñor Óscar Arnulfo Romero.

Ver algunas de las fotografías>>

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